Jugar, escuchar, motivar, acompañar y conectar. En Tiempo para el Deporte, estas acciones definen el papel de los voluntarios de SURA y comienzan mucho antes de llegar a la cancha.
La iniciativa de Voluntariado Corporativo SURA, desarrollada junto a Fútbol Con Corazón, prepara a sus voluntarios para acompañar procesos con niñas, niños, adolescentes, jóvenes y familias utilizando el deporte como herramienta para fortalecer habilidades socioemocionales.
En 2026, el proyecto reúne a 3.280 participantes y 93 voluntarios en Pereira, Medellín, Bucaramanga, Barranquilla y Cúcuta.
Prepararse también hace parte del voluntariado
Tiempo para el Deporte sigue una ruta que incluye diagnóstico, formación, ejecución de voluntariados, trabajo con familias, acompañamiento a los voluntarios y cierre.
Desde FCC, los participantes voluntarios fortalecen herramientas como escucha activa, comunicación asertiva, construcción de acuerdos y manejo de situaciones de convivencia.
Karina Jaraba, voluntaria en Bucaramanga, resume esta experiencia desde algo muy concreto:
“Ser voluntaria es una manera de poner nuestros corazones, nuestro conocimiento y nuestro tiempo al servicio de los demás.”
Para ella, incluso los gestos más pequeños pueden tener sentido: una sonrisa, una palabra o simplemente estar presente.
Lo que ocurre dentro y fuera de la cancha
El proyecto trabaja dos modalidades: Fútbol Socioemocional, en los procesos continuos, y Enseñanza Integrada, en los festivales. Ambas conectan deporte, juego y desarrollo de habilidades socioemocionales.
Pero el aprendizaje no ocurre únicamente en los participantes. Juan José Velázquez, voluntario en Medellín, destaca cómo la metodología también involucra a las familias y fortalece el sentido de comunidad.
“Es muy bonito ver cuando llegaban justamente los papás […] a estar ahí, a hacerle fuerza a cada uno de esos chiquitos.”
También reconoce una transformación en los propios voluntarios:
“Desde el alcance que cada uno tenemos estamos transformando la realidad del país.”
La siguiente jugada
Tiempo para el Deporte demuestra que el voluntariado puede ir más allá de participar en una actividad. Cuando existe preparación, metodología y acompañamiento, el tiempo compartido puede convertirse en aprendizaje para participantes, familias y voluntarios.
Porque servir también implica escuchar, construir confianza y estar dispuesto a aprender del otro.