Tabús sobre la sexualidad

Por Cirlys Coronell, psicóloga FCC.

La sexualidad tiene un significativo papel en el desarrollo de una vida plena y gratificante. A lo largo de la historia el disfrute de la sexualidad ha sido reprimido y juzgado, lo que resulta en muchos casos que se viva como algo vergonzoso y lleno de tabús. Sin embargo, vivir la sexualidad con libertad requiere de responsabilidad y madurez, para lo cual es importante trasmitir aquello que nuestros niños y jóvenes necesitan en cada etapa de desarrollo.

La pregunta es ¿a qué edad es pertinente hablar sobre sexualidad con los hijos? Desde cualquier edad. Tal vez la dificultad para hablar de este tema puede darse cuando se trata de resolver preguntas que nos plantean niños y niñas menores de seis años de edad. Con frecuencia, en esas circunstancias, sentimos que no contamos con el lenguaje apropiado para hablar sobre el tema, creemos que el asunto del cual nos preguntan es difícil de entender a esa edad, pensamos que con la respuesta que demos vamos a generar confusión y más curiosidad de lo que corresponde a esa edad, estamos convencidos de que esos asuntos solo debemos hablarlos con personas mayores o con quienes se encuentran en la pubertad o la adolescencia.

Ahora bien, la familia es el primer entorno socializador en la formación de los niños y niñas, pero no es tan común que en los hogares se acostumbre hablar abiertamente sobre temas relacionados a la sexualidad. Generalmente hablar de sexualidad con los hijos se convierte en motivo de ansiedad y tensión; la vergüenza y ciertos tabús obstaculizan la socialización familiar acerca del asunto, pero si no se trata en este entorno los chicos buscarán información en fuentes no confiables o amigos igualmente desinformados.

Dicho esto, podemos mencionar algunos tabús relacionados a la sexualidad, como por ejemplo que hay ciertos días que es imposible quedar en embarazo, creer que la sexualidad se reduce a la genitalidad, cuando en realidad tiene un sentido más amplio donde está implicado también lo emocional y social, así como con la forma de comportarnos, con la salud, con el respeto por el propio cuerpo y de los demás.

Herramientas para desmitificar la sexualidad:
– Para dialogar sobre sexualidad con los hijos no se debe esperar saberlo todo, realmente sólo se necesita un ambiente de confianza y amabilidad, así como un lenguaje claro y sencillo.
– Aclarar la pregunta, es decir, qué es lo que los niños y niñas quieren saber antes de responder para saber si ya han recibido información que requiere ser corregida, reforzada o ampliada y si el sentido de la pregunta es el que nosotros le estamos dando.
– Aceptar la pregunta como una expresión natural de la curiosidad del niño o de la niña, sin juzgarle, sin regañarle, sin hacerle sentir mal por el deseo de saber y conocer.
– Aunque tal vez no todas las preguntas puedan ser contestadas porque no se tiene todo el conocimiento, se promueve un ambiente seguro y de atención a los hijos.
– Promover una educación reflexiva con los hijos para lograr resultados duraderos mediante la toma de decisiones asumiendo una sexualidad responsable.

El diálogo con los hijos sobre sexualidad es de suma importancia ya que es un agente protector, no solo para prevenir embarazos o enfermedades de transmisión sexual, sino también para que ellos respeten su cuerpo y el de las personas que los rodean.

Referencias
– Hablemos de sexualidad. Guía para instructores comunitarios y promotoras de educación inicial. IMSS Conafe. 2012 Recuperado de http://www.imss.gob.mx/sites/all/statics/salud/yosimecuido/Libro-Hablemos-de-
Sexualidad.pdf

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FCC Colombia

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